Desde el 13 de enero de 2026, cinco instituciones culturales francesas han implementado una tarifa diferenciada para los visitantes provenientes de fuera de Europa. El Louvre, el Castillo de Versalles, el Castillo de Chambord, la Sainte-Chapelle y la Ópera Garnier ya cobran un precio más alto a los turistas que no son miembros de la Unión Europea.