Cuando Francia empieza a respirar de nuevo tras una ola de calor excepcional, las últimas previsiones apuntan a que podría producirse otra ola de calor ya el fin de semana del 14 de julio. Las temperaturas podrían volver a superar los 35°C a 40°C, sobre todo en el norte, el centro y la región de Île-de-France, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de verano.