Con su aire rígido, el silencio casi impuesto en las colecciones y la seriedad de los espacios culturales parisinos, resulta difícil imaginar una salida al museo con niños, o peor aún, con bebés. Sin embargo, desde hace unos años se ven surgir cada vez más dispositivos “kids friendly” en el mismo corazón de los grandes espacios culturales de la capital: para una salida cultural y lúdica con los niños, ¡sigan la guía!