


La exposición "John Singer Sargent. París deslumbrante" nos traslada al periodo crucial de la carrera del pintor estadounidense. Con más de 90 obras, recorre su meteórico ascenso en la capital francesa. En 1874, John Singer Sargent llegó a París con dieciocho años para formarse con Carolus-Duran. Permaneció allí hasta mediados de la década de 1880, antes de trasladarse a Londres a los treinta años, obligado a abandonar Francia tras el escándalo provocado por su obra maestra, Madame X. Durante esta década en París, el artista produjo algunas de sus mejores obras, marcadas por una notable inventiva y una audacia que desafiaba las convenciones de la época.