


¿Te apetece una poutine, un sándwich de smoked meat y una bienvenida que reconforte tanto como la comida? A dos pasos de la plaza de la Bastilla y de la estación de Lyon, La Québécoise te lleva al otro lado del Atlántico. Un local acogedor, sorprendente y, sobre todo, encantador, donde se viene a disfrutar de las especialidades de la Belle Province y enseguida uno se siente como en casa.