Cuando la mayoría de los habitantes de Île-de-France todavía duerme, nace otro mundo a las puertas de París. En Rungis, el mercado de productos frescos más grande del mundo abre sus pabellones en una fascinante efervescencia. Y gracias a las visitas organizadas una vez al mes, los curiosos pueden descubrir los entresijos de este gigante de la gastronomía francesa!