Detrás de los ascensores de la Torre Eiffel se esconde un universo técnico fascinante. Salas de máquinas, talleres de mantenimiento, locales técnicos, un búnker, el apartamento de Gustave Eiffel... Estos espacios cerrados al público cuentan otra historia del monumento más famoso de París. ¿Pero se pueden visitar alguna vez?