Escondido bajo las vías de la estación de l'Est, un búnker construido a la víspera de la Segunda Guerra Mundial se ha mantenido casi intacto durante más de 80 años. Concebido para proteger a los trabajadores del ferrocarril y mantener el tráfico ferroviario en caso de bombardeo o ataque con gas, este sorprendente vestigio sólo está abierto al público con muy poca frecuencia.
Resulta difícil imaginar que bajo nuestros pies se esconde un auténtico búnker, cuando corremos para coger el tren en los andenes de la estación de l’Est. Escondido a varios metros bajo las vías, este refugio a prueba de todo forma parte de los rincones más desconocidos del patrimonio ferroviario parisino.
Durante mucho tiempo olvidado, se ha mantenido prácticamente en su estado original, con sus pesadas puertas blindadas, su sistema de ventilación, su central telefónico y incluso algunas inscripciones que datan de la Segunda Guerra Mundial. Este notable estado de conservación lo convierte hoy en un testigo único de la historia ferroviaria francesa.
A finales de la década de 1930, las autoridades francesas temen un nuevo conflicto europeo. Los bombardeos y los ataques químicos de la Primera Guerra Mundial dejaron una huella profunda en la memoria colectiva, lo que llevó al Estado y a las grandes empresas a reforzar sus medidas de protección.
En ese contexto, la SNCF ordena construir en 1939 un refugio estanco bajo la estación de l'Est. Su misión es doble: proteger al personal imprescindible para el funcionamiento de la estación y garantizar la continuidad del tráfico ferroviario incluso ante un ataque. La obra, de una superficie de aproximadamente 110 a 120 m², está diseñada para albergar a cerca de 70 personas durante varias horas en autonomía total.
El búnker no era un simple refugio. Contaba con una decena de estancias, entre ellas varias salas dedicadas a la regulación de los trenes, un central telefónico, una sala de máquinas, dependencias técnicas y un espacio reservado al mando.
El objetivo era permitir que las autoridades reguladoras ferroviarias siguieran gestionando la circulación de los trenes en todo el este de Francia, incluso si las instalaciones en superficie quedaban dañadas. Las comunicaciones, el suministro eléctrico de emergencia y la filtración de aire se habían diseñado para mantener la actividad el mayor tiempo posible.
Entre los equipos más sorprendentes figura un sistema de ventilación de emergencia completamente mecánico. En caso de corte eléctrico, varias bicicletas estaban conectadas a un soplador. Al pedalear, los ocupantes podían accionar el dispositivo de filtración del aire y continuar alimentando el búnker con aire respirable, incluso ante un ataque con gas.
Este sistema, aún visible hoy, ilustra la ingeniosidad de los ingenieros de la época, que buscaban garantizar la autonomía del refugio, cuantas fueran las circunstancias.
Una de las grandes incógnitas sobre este búnker es su uso real. Tras la ocupación de París, la Gare de l'Est pasa a estar bajo el control de la administración militar alemana. Inscripciones en alemán, aún visibles en algunos muros, dejan constancia de que el refugio fue preparado para un eventual uso por las autoridades de la ocupación. En cambio, ningún documento permite afirmar con certeza que haya sido efectivamente utilizado durante la guerra.
Su estado de conservación excepcional incluso invita a pensar que probablemente nunca haya cumplido la misión para la que fue construido. Esta ausencia de uso explica en parte por qué ha llegado a nosotros casi intacto, mientras que refugios comparables situados bajo las estaciones de Lyon, du Nord et Saint-Lazare ont disparu après la guerre. Este carácter casi intacto explica por qué los historiadores del ferrocarril lo consideran como uno de los refugios ferroviarios mejor conservados de Francia.
No habitualmente. El bunker no está abierto al público y permanece ubicado en una zona técnica de la estación, inaccesible para los viajeros. Sin embargo, ha recibido algunas aperturas excepcionales, sobre todo durante las Jornadas Europeas del Patrimonio, cuando la SNCF organizó visitas guiadas. Estas oportunidades siguen siendo muy raras y dependen de las restricciones operativas de la estación así como de los trabajos en curso.
Para saber si se ha programado una nueva apertura, se recomienda consultar la página de las Jornadas Europeas del Patrimonio o la del grupo SNCF, que anuncia puntualmente estas visitas excepcionales !
Los búnkeres de la Segunda Guerra Mundial ocultos bajo el suelo de París
¿Están listos para descubrir lo que se esconde bajo sus pies? Antes de la Segunda Guerra Mundial, numerosos búnkeres se levantaron en las entrañas de París y hoy todavía pueden visitarse en ocasiones especiales. [Seguir leyendo]
Ubicación
Gare de l'Est
Rue du 8 Mai 1945
75010 Paris 10
Planificador de rutas
Información sobre accesibilidad
Sitio web oficial
www.groupe-sncf.com















Los búnkeres de la Segunda Guerra Mundial ocultos bajo el suelo de París














