Un par de copos de nieve, y la ciudad se colapsa por completo. Cada invierno, o casi, los habitantes de la región parisina se ven atrapados en las estaciones de tren, en las plataformas o en buses detenidos en la calle. ¿Por qué París, una de las ciudades mejor conectadas en tiempos normales, se vuelve tan vulnerable ante la nieve? Y, ¿cómo logran ciudades como Oslo o Estocolmo mantener sus medios de transporte en movimiento, incluso en inviernos mucho más duros?