Mesas giratorias, médiuns, experiencias científicas y intentos de diálogo con el más allá: el espiritismo dejó una huella profunda en el París del siglo XIX. De salones burgueses a Allan Kardec, hasta los investigadores de la Belle Époque, un repaso a una historia en la que creencias, curiosidad y ciencia a menudo se reunían en la misma mesa.