En el tranquilo pueblo de Milly‑La‑Forêt, el palomar del Moustier se alza como un vestigio único de la Baja Edad Media, una joya poco común en la región. Reconocido como « Bien de interés regional » en 2025, este monumento narra la relevancia histórica de este tipo de construcciones tanto en la economía como en el paisaje medieval de Île-de-France.