Mientras París se encuentra bajo un sol abrasador, las altas temperaturas afectan la vida diaria de la Ville Lumière. Los transportes en común a veces van lentos, unos museos y monumentos cierran parte de sus espacios mientras que otros lugares culturales abren gratuitamente al público. Si algunos ciclistas no han renunciado a usar los célebres Vélibs, hay que tomar precauciones.
Vélib informa de una ralentización de su sistema que podría afectar el funcionamiento de las estaciones. Eso significa que, ante un problema, las notificaciones llegan con retraso. Así, si has guardado mal tu vélib', recibirás el aviso mucho más tarde y el contador podría seguir corriendo. Por ello, es imprescindible asegurarte de que el pictograma « STOP » se muestre correctamente en tu V-Box.
Si forma parte de esos ciclistas irreductibles que siguen moviéndose en bici bajo este tiempo en París, no olvide también las precauciones básicas: buscar sombra cuando sea posible, hidratarse, hacer pausas, cubrirse la cabeza, aplicar protector solar y cambiar el horario de sus desplazamientos o, si es posible, suspenderlos.















