Freud, la última confesión: Anthony Hopkins se enfrenta a Matthew Goode

Por Julie de Sortiraparis · Actualizado el 4 de junio de 2025 a las 16:59
La última sesión de Freud, drama histórico protagonizado por Anthony Hopkins y Matthew Goode, explora el debate entre fe y psicoanálisis, en cines a partir del 4 de junio de 2025.

Anthony Hopkins regresa en un papel histórico con Freud, la última confesión, un drama histórico dirigido por Matt Brown. Basada en la obra teatral de Mark St. Germain, la película describe un encuentro ficticio entre dos grandes figuras del siglo XX: Sigmund Freud, fundador del psicoanálisis, y C.S. Lewis, escritor cristiano y futuro autor de Las crónicas de Narnia. Ambientado en Londres en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, este huis clos filosófico enfrenta dos visiones del mundo en un diálogo intenso e íntimo.

¿Dónde y cuándo se puede ver Freud, la última confesión?

Freud, la última confesión se proyectará en los cines a partir del 4 de junio de 2025.

El tráiler de Freud, la última confesión

El cara a cara entre Anthony Hopkins y Matthew Goode se desvela en el tráiler de Freud, la última confesión, una historia de introspección, fe y razón.

Sinopsis: En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, Sigmund Freud se refugia en Londres con su hija Anna. Debilitado por la enfermedad, el interés de Freud se reaviva cuando descubre que C.S. Lewis, un novelista cristiano, le ha mencionado en sus escritos. Su encuentro se convierte en un duelo verbal sobre la cuestión de Dios, enfrentando dos visiones del mundo radicalmente distintas.

Dirigida por Matt Brown, La última sesiónde Freud sigue los pasos de películas como Les Heures sombres (Las horas oscuras), Le Discours d'un roi (El discurso del rey) y Le Cercle des poètes disparus (La sociedad de los poetas muertos): obras donde las palabras priman sobre la acción, donde las tensiones se juegan en palabras, silencios y miradas. La película imagina un encuentro ficticio entre Sigmund Freud, interpretado por Anthony Hopkins, y C.S. Lewis(Matthew Goode), en Londres el día de la entrada del Reino Unido en la guerra, el 3 de septiembre de 1939.

Llevada por diálogos densos y una atmósfera introspectiva, la historia explora las tensiones fundamentales entre fe y razón, ciencia y espiritualidad, muerte y herencia intelectual. Aunque imaginario, el enfrentamiento entre Freud y Lewis se basa en sólidos fundamentos históricos y filosóficos, lo que confiere a la película un alcance reflexivo que va mucho más allá de su marco narrativo.

El núcleo de la película es un diálogo entre dos grandes figuras del siglo XX. Freud, exiliado y gravemente enfermo, invita a Lewis a confrontar su pensamiento ateo con el del escritor cristiano, renovado por la fe. Sus intercambios sobre Dios, el sufrimiento, la culpa y el dolor se suceden a lo largo de un día, salpicados de flashbacks que ilustran sus heridas pasadas: Lewis frente a la guerra, Freud frente a la enfermedad y la pérdida.

Estos desplazamientos temporales, aunque ilustrativos, restan a veces fluidez a la narración. Su integración carece de naturalidad, socava el equilibrio de la narración y crea una especie de distancia emocional con el público.

Visualmente, la película asume sus orígenes teatrales: planos fijos, encuadres ajustados, iluminación tenue y una paleta de colores oscuros. Esta sobriedad, destinada a subrayar la intensidad del debate, también puede reforzar la impresión de lentitud. La atmósfera es pesada, casi claustrofóbica, y algunos críticos se han quejado de que la puesta en escena es demasiado sosa, incluso austera.

La banda sonora es minimalista y acentúa las palabras. Algunos elementos históricos -como extractos radiofónicos de discursos de Hitler- recuerdan el angustioso contexto geopolítico en el que tiene lugar esta reunión.

Anthony Hopkins domina la pantalla con una interpretación llena de matices: un Freud autoritario, pero plagado de dudas, cuyo dolor físico y miedo a la muerte le hacen más humano. Matthew Goode, como C.S. Lewis, es más comedido. Su personaje, aunque central para la idea de la película, queda infraexplotado, a veces abrumado por la estatura de Freud.

Pero es en un papel más discreto donde reside una de las verdaderas riquezas de la película: Liv Lisa Fries interpreta a Anna Freud, la única hija de Sigmund, ella misma una destacada psicoanalista especializada en niños.

Su personaje, aparentemente secundario, añade una dimensión emocional profunda, casi silenciosa. Anna encarna esa figura de hija intelectualmente brillante y totalmente entregada a su padre, sometida a sus caprichos y prisionera de su autoridad.

La película esboza, sin explicarlo abiertamente, la dependencia emocional y psicológica que unía a Anna con Freud. Es una relación de control tan reveladora como los debates teóricos, y se hace eco de los conceptos de transferencia y sublimación del propio Freud. En contrapunto, C.S. Lewis, que evoca el duelo de su madre como un punto de ruptura espiritual, encarna una forma de liberación de la autoridad paterna.

Anna se convierte así, a través de sus silencios y sus gestos de autosuficiencia, en el reflejo inconsciente de las contradicciones de Freud. Casi nunca habla, pero su presencia basta para revelar el lado emocional e íntimo del gran teórico.

La película plantea cuestiones fundamentales, sin responderlas necesariamente: ¿es la fe un refugio? ¿Basta la razón para consolar? ¿Tiene sentido el sufrimiento? Freud y Lewis se enfrentan sin anularse. La película nunca se decide, prefiriendo la ambigüedad a la demostración, en un estilo que gustará a los amantes del cine que habla y reflexiona.

Freud, la última confesión atraerá a los aficionados a las justas verbales, a los apasionados de la filosofía y el psicoanálisis y al público que aprecia las adaptaciones teatrales íntimas y cerebrales.

Por otro lado, es probable que los espectadores que busquen un ritmo constante, una fuerte tensión dramática o una dirección más viva se aburran. Esta película exige concentración y ganas de escuchar.

En la encrucijada de lo intelectual y lo íntimo, Freud, la última confesión es una obra tan sobria como densa. Aunque a veces carece de aliento narrativo y de brío visual, es capaz de cautivar por la calidad de sus intérpretes y la pertinencia de sus preguntas. Detrás de la figura monumental de Freud, la película consigue mostrar sus defectos, sus puntos ciegos y los ecos humanos de sus teorías.

Cinéma : les films de décembre 2020Cinéma : les films de décembre 2020Cinéma : les films de décembre 2020Cinéma : les films de décembre 2020 ¿Qué películas ver en el cine en junio de 2026?
Descubra las novedades cinematográficas de junio de 2025, con películas en cartelera, proyecciones y horarios cerca de usted. [Seguir leyendo]

Cinéma : les drames à voir en ce moment en salles et à venirCinéma : les drames à voir en ce moment en salles et à venirCinéma : les drames à voir en ce moment en salles et à venirCinéma : les drames à voir en ce moment en salles et à venir Dramas que hay que ver en el cine: emociones y relatos intensos
Guía de películas dramáticas: obras actualmente en cartelera y próximos estrenos, con fechas, noticias y actualizaciones periódicas. [Seguir leyendo]

L'Épée de Bois : un cinéma d'art et d'essai au centre de ParisL'Épée de Bois : un cinéma d'art et d'essai au centre de ParisL'Épée de Bois : un cinéma d'art et d'essai au centre de ParisL'Épée de Bois : un cinéma d'art et d'essai au centre de Paris ¿Qué película ver hoy en el cine? Nuestras ideas de proyecciones
películas para ver hoy en los cines de París y de la región de Île-de-France. [Seguir leyendo]

Esta página puede contener elementos asistidos por IA, más información aquí.

Información práctica

Fechas y horario de apertura
Desde el 4 de junio de 2025

× Horario aproximado: para confirmar el horario, póngase en contacto con el establecimiento.
    Comments
    Refinar la búsqueda
    Refinar la búsqueda
    Refinar la búsqueda
    Refinar la búsqueda