Los amantes de música extrema no tienen de qué preocuparse en París. Cada año, la capital acoge a numerosos grupos que rinden homenaje al metal. Próximamente, Saxon, Iron Maiden, Machine Head, System of a Down, los Guns N’ Roses o Behemoth están en la agenda en la Ciudad de la Luz. Mientras tanto, los metalheads se reunieron este martes 24 de marzo de 2026 para un concierto con un cartel triple que hizo vibrar de verdad la sala del Zénith de La Villette. ¿Qué había en cartel? La banda alemana de thrash Kreator, la banda británica de death metal Carcass y el grupo californiano, en el que participó Kirk Hammett de Metallica, llamado Exodus. Además, otro grupo, Nails (que nos perdimos), completó la lista de esa noche en París.
Llegamos al lugar justo a tiempo para el inicio de Exodus a las 19:10. La escenografía es sencilla, con un telón de fondo que muestra la imagen de "Goliath", su 13º y último álbum de estudio. A pesar de la simplicidad del escenario, los cinco integrantes de la banda californiana no tardan en hacer temblar el Zénith de París. Sus enérgicos temas de thrash metal pronto provocan el primer circle pit, seguido de muchos otros. El público ya está en ebullición, tanto que corean el nombre de Exodus en varias ocasiones al terminar su actuación.
Hay que decir que Rob Dukes, cantante de Exodus entre 2005 y 2014 y quien ha vuelto a juntarse con sus compañeros desde 2025, demuestra una potencia vocal impresionante. Muy cómodo en el escenario, Rob Dukes incluso se permitió rasguear durante varios segundos las cuerdas de la guitarra de Gary Holt. La conexión inquebrantable entre Exodus y su público se percibe claramente esta noche de martes, y es un auténtico placer tanto para la vista como para los oídos. En cuanto a la lista de temas, Exodus no dejó de interpretar dos canciones de su último álbum, pero sobre todo, varios clásicos de siempre, incluyendo la imprescindible "The Toxic Waltz", que data de 1989.
Luego llega el turno de Carcass. La banda británica sube al escenario del Zénith a las 20:15. Otra atmósfera, otro estilo. Con su camisa blanca y el cabello ya corto, el vocalista y bajista Jeff Walker destaca un poco en comparación con la moda metal habitual. Las interacciónes con el público son también más escasas. De hecho, hubiéramos apreciado una mayor complicidad entre el grupo y los fans. Pero en definitiva, el espectáculo nos parece más compacto y la energía del cuarteto de Liverpool no falla. Una vez más, los asistentes en la pista disfrutan a lo grande, saltando y pogueando sin parar, mientras la voz única de Jeff Walker resuena en el Zénith de La Villette. Aunque la calidad del sonido no fue perfecta, nos mantuvo enganchados de principio a fin.
Poco antes de las 21h30, en la sala suena "Run to the Hills" de Iron Maiden, anunciando la inminente llegada del grupo Kreator al escenario. No hace falta mucho más para que la temperatura siga subiendo. Luego, las luces se apagan por completo. En la pantalla gigante, se proyectan imágenes de escenas de combate, violencia y rebelión desde la antigüedad, mientras suena "Eve of Destruction", del estadounidense P.F. Sloan. Después de unos tres minutos, finalmente cae el telón, revelando a los cuatro integrantes de Kreator en medio de una escenografía espectacular y meticulosamente preparada. Dos gigantescos demonios inflables flanquean el escenario. La batería de Jürgen Reil está elevada, situada entre cuernos monumentales y la cabeza humeante de un tercer demonio con ojos rojos. También llaman la atención cabezas decapitadas de zombis y otros no-muertos, tanto en la batería como en los micrófonos de Mille Petrozza, Frédéric Leclercq y Sami Yli-Sirniö. El universo oscuro y sangriento característico de Kreator está plenamente presente en esa noche en París.
Y Kreator no tarda en comenzar a quemar escenario con llamas que surgen en el frente, máquinas de niebla y serpentinas volando por doquier, mientras en la sala resuena el potente "Seven Serpents", extraído de su más reciente álbum, "Krushers of the World". Durante "Enemy of God", la audiencia arrea una impresionante pared de muerte, a petición de Mille Petrozza. Fundador y único miembro original de Kreator, junto al batería Jürgen Reil, Mille Petrozza mantiene a lo largo de todo el set una complicidad evidente con el público parisino. Cabe destacar que desde 2019, el grupo cuenta en sus filas con el bajista y guitarrista francés Frédéric Leclercq, conocido por su trabajo con la banda de power metal británica DragonForce y también por su participación en Sinsaenum.
Sobre el escenario, la alegría y buen humor están presentes en todo momento, y la energía de los cuatro miembros no se diluye a lo largo de la noche. Interpretan con intensidad temas potentes, como los recientes "Satanic Anarchy", "Loyal to the Grave" y "Krushers of the World", así como clásicos de siempre como "Endless Pain", "Enemy of God" y "Pleasure to Kill", este último como cierre de la velada.
La estética diabólica de Kreator seguirá presente durante casi una hora y media, con la aparición de dos figuras enmascaradas vestidas de monjes y portando antorchas, o cuando Mille Petrozza irrumpe en el escenario luciendo una capa de Drácula.
A pesar de algunos problemas de afinación en ciertos pasajes de la voz de Mille Petrozza, Kreator nos regaló una actuación memorable gracias a su escenografía impecable y a un repertorio potente. Con solo cuatro temas del último álbum interpretados este martes por la noche, hubiéramos querido escuchar más canciones nuevas; aunque, considerando su extensa discografía (¡16 álbumes lanzados desde 1985!), resulta complicado complacer a todos los gustos.































