


En el emblemático Hôtel Westminster, el chef Grégory Gbiorczyk reinventa la gastronomía francesa con una carta breve y súper fresca en el corazón del Céladon. Abierto únicamente los viernes y sábados por la noche, este restaurante íntimo ofrece una experiencia atemporal donde el lujo de los grandes palacios se vuelve accesible.