Situado en la plaza Beauvau, a un paso del Elíseo, el Hôtel de Beauvau es la sede histórica del Ministerio del Interior desde hace más de 160 años. Detrás de su fachada se esconde un palacete cargado de historia, testigo de la monarquía, del Imperio, de la Revolución y de la República. Conozca los secretos de este monumento que rara vez se abre al público.