El 7 de septiembre de 1911, Guillaume Apollinaire es arrestado en París y conducido a la prisión de La Santé. Desde hacía dos semanas, la policía busca La Mona Lisa, misteriosamente desaparecida del Louvre. El poeta no robó la pintura de Leonardo da Vinci, pero sus vínculos con Géry Pieret, autor de varios robos en el museo, lo sitúan en el centro de una investigación que también alcanzará a su amigo Pablo Picasso.