La nostalgia invade la mesa de Pascua con la colección dulce y irresistiblemente deliciosa de los Ositos de Manon, en el 11º distrito. Entre un oso gigante escondiendo un tesoro de malvaviscos y huevos rellenos de praliné crujiente, ¡es la oportunidad perfecta para reconectar con la magia de la infancia durante las fiestas!
En París, Manon Valtier convierte el osito de peluche de nuvem en una experiencia artesanal de primera categoría. En su boutique-taller, los amantes del buen comer pueden aprender el arte de pochage y recubrimiento, para ponerse en la piel de un confitero por un rato y vivir una dulce aventura.