Mientras que la Seine y Marne (77) ya cuenta con un arsenal importante de 58 radares distribuidos por todo su territorio, la región se prepara para incorporar 21 nuevos dispositivos de control en 2026. La iniciativa incluye: 5 radares urbanos financiados por el Estado y 16 radares autónomos, que complementarán el sistema actual. ¿Cuál es el objetivo de la prefectura? Cubrir todos los tipos de carreteras, desde las vías rápidas hasta las carreteras secundarias, sin olvidar las zonas urbanas.
El año pasado, se instalaron ya tres equipos de control en carretera de doble cara (ETD2F): en Fresnes-sur-Marne, en la RN3; en la A104, en Brou-sur-Chantereine; y, además, se renovó el de la Francilienne en Pontault-Combault. Sin embargo, lo que más ha crecido son los radares de obras, que cada vez están más presentes en la región. Estos dispositivos móviles se están multiplicando a lo largo de las carreteras de Sena y Marne.
Como explica Céline Platel, jefa de gabinete del Prefecto, en las páginas del semanario La République de Seine-et-Marne, "el objetivo es seguir completando la cobertura territorial y establecer puntos de control en todas partes. En las autopistas, en las carreteras secundarias y también en el casco urbano". Una estrategia diseñada para abarcar toda la red vial del departamento, conocida por su extensión impresionante y su alta densidad de tráfico.
Los 5 radares urbanos que llegarán este año, originalmente previstos para finales de 2025, se destacan por su discreción sorprendente. Están instalados a varias metros de altura y en armonía con el mobiliario urbano, lo que los hace casi invisibles para los conductores. Gracias a su tecnología avanzada, pueden detectar diversos delitos al mismo tiempo: no solo excesos de velocidad, sino también el paso en rojo de los semáforos.
Aunque las ubicaciones exactas aún no han sido comunicadas oficialmente por la prefectura de Seine-et-Marne, se espera que sean anunciadas unas semanas antes de su puesta en funcionamiento. Estos dispositivos reforzarán la vigilancia en tramos donde la seguridad vial requiere una atención especial.
La carretera 619 está bajo una vigilancia reforzada tras la reciente instalación de un radar móvil que opera entre Mormant y Provins, según informa el portal especializado Techno-car. Esta zona, especialmente en los alrededores de La Chapelle-Saint-Sulpice, tiene una larga historia de incidentes relacionados con el exceso de velocidad. ¿Qué hace único a este dispositivo? Su capacidad de desplazarse entre cinco ubicaciones estratégicas diferentes a lo largo de esta vía, lo que hace difícil predecir su posición para los conductores habituales en la zona.
El dispositivo multó a los conductores que superan los 90 km/h, la velocidad máxima permitida en este tramo. Esta medida busca fomentar cambios duraderos en los hábitos de conducción, evitando el clásico patrón de "freno y luego acelero" que suele ocurrir con los radares fijos tradicionales.
En cuanto a radares autónomos, varias unidades nuevas ya están en funcionamiento desde enero de 2026. Estos dispositivos móviles, alimentados por baterías con una duración de cinco días, se pueden trasladar con rapidez de un punto a otro. Equipados con tecnología láser LIDAR, supervisan varias vías al mismo tiempo y en ambos sentidos de la circulación.
Se les puede encontrar principalmente en Lizines, en la D209, en el cruce hacia Saint-Loup-de-Naud; en Pringy, cerca de la zona comercial de Grand Frais en la D607; en La Houssaye-en-Brie, en la D1036; y en la larga recta entre Montceaux-lès-Provins y Courgivaux, en la D1004. En total, se planea instalar 16 de estos dispositivos para 2026.
El departamento ya cuenta con 58 radares fijos distribuidos por todo el territorio. Los principales ejes vigilados incluyen la A4, con varios puntos de control, la N104 (Francilienne), la D606 y las carreteras secundarias en dirección a Melun. Los radares en torres, más modernos, predominan especialmente en estas principales vías de circulación.
Para consultar el mapa completo y actualizado de los radares fijos en la región, visita el sitio web de Seguridad Vial, donde encontrarás la ubicación exacta de todos los dispositivos.
En zonas urbanas limitadas a 50 km/h, superar el límite en menos de 20 km/h conlleva una sanción fija de 135 euros y la pérdida de un punto del carnet de conducir. Para excesos de velocidad mayores, las multas y las penalizaciones se incrementan progresivamente, con la retirada de más puntos y multas más elevadas.
Si has perdido puntos en tu carnet de conducir, centros autorizados ofrecen cursos de recuperación en Melun, Meaux, Nemours y Fontainebleau. Estos cursos de dos días permiten recuperar hasta cuatro puntos en tu licencia.
Desde hace poco, las administraciones locales pueden instalar sus propios radares urbanos, tras la aprobación del prefecto y la Comisión Departamental de Seguridad Vial. Sin embargo, el coste de estos dispositivos adicionales recae completamente en los municipios, lo que podría dificultar su adquisición para aquellos con presupuestos más ajustados.
En resumen, si sueles desplazarte con frecuencia por Seine y Marne, ahora más que nunca hay que extremar las precauciones. Entre los nuevos radares urbanos discretos, el radar móvil en la D619 y los radares autónomos que pueden aparecer en cualquier momento, la región apuesta claramente por la prevención y el control para mejorar la seguridad vial. Para evitar sorpresas desagradables, respetar los límites de velocidad sigue siendo la mejor estrategia.
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