Este martes 31 de marzo de 2026, las escuelas, institutos y liceos de Francia corren el riesgo de verse perturbados por la jornada de huelga nacional en la Educación. Forma parte de una semana de movilización del 30 de marzo al 3 de abril de 2026, convocada por una intersindical que agrupa a la FSU, la UNSA Éducation, la CFDT Éducation, la CGT Éduc'Action y SUD Éducation. En toda Francia, y especialmente en Île-de-France, las familias tendrán que reorganizar su jornada con urgencia.
En el corazón del conflicto: la eliminación de 4 018 puestos de docentes prevista para el inicio del curso 2026, de los cuales 3 256 corresponden al sector público. Entre ellos, 1 891 afectan a las escuelas infantiles y primarias públicas. El Gobierno justifica estos recortes por una caída demográfica real; la escuela primaria recibirá 116 800 alumnos menos en el inicio del curso, pero los sindicatos rechazan categóricamente ese argumento. Para Aurélie Gagnier, portavoz de la FSU-Snuipp, sindicato mayoritario del primer ciclo, esta disminución debería verse como una ocasión para reducir el tamaño de las clases, y no para recortar los recursos humanos de la escuela pública.
La intersindical denuncia un presupuesto 2026 que, según ellos, conduce a la asfixia del servicio público de Educación, señalando tanto los recortes de puestos como el deterioro de las condiciones de trabajo y la congelación de salarios. Francia ya es el país de la Unión Europea con el mayor tamaño medio de clase entre los miembros de la OCDE, con 22 alumnos por clase en educación infantil y primaria, frente a 19 de media en Europa. Con recortes de puestos adicionales, la tendencia no parece que vaya a invertirse.
La Cour des comptes publicó un informe alarmante sobre la situación de las escuelas primarias francesas, subrayando una caída general del rendimiento y un empeoramiento de las desigualdades. Al entrar en sexto de primaria, casi uno de cada tres alumnos tiene dificultades en francés y uno de cada cuatro en matemáticas. Un contexto que, para los sindicatos, hace aún más incomprensible la decisión de retirar docentes en los lugares donde la demanda ya es extrema.
La academia de Lille es la más afectada, con 245 plazas suprimidas para el inicio del curso 2026 y un riesgo de 366 cierre de clases. En París, se eliminan 83 plazas, con la preocupación de 172 cierres. En la academia de Besançon, que abarca Doubs, Jura, Haute-Saône y el Territorio de Belfort, 53 plazas están en peligro. La situación es especialmente paradójica en las academias de Créteil y Versalles, que ya enfrentan una escasez crónica de docentes: se prevén 259 supresiones de plazas, incluso cuando cada año se convoca un concurso especial de reclutamiento precisamente por la insuficiencia de candidatos.
El servicio mínimo de acogida (SMA) se activa en los municipios donde más del 25 % de los docentes participan en el movimiento, para atender a los niños cuyos profesores están en huelga. También pueden producirse perturbaciones en el transporte escolar y en las actividades extraescolares, según las autoridades regionales y los municipios. Para saber si el centro de su hijo está afectado, se recomienda consultar el sitio de su ayuntamiento, el entorno digital de la escuela o ponerse en contacto directamente con la dirección del centro.
La movilización no se limita a este único día: la intersindical prevé acciones con los padres de alumnos, las asociaciones y las autoridades locales a lo largo de la semana, hasta el viernes 3 de abril de 2026. Los sindicatos buscan influir en las decisiones presupuestarias para 2027, con demandas claras: creación de puestos, revalorización salarial sin contrapartidas y mejoras en las condiciones de trabajo para todo el personal de la Educación Nacional.











