Minecraft da la bienvenida a Chaos Cubed, su nueva actualización anunciada por Xbox y Mojang, con nuevas cavernas de azufre, bloques inéditos y una criatura capaz de transformar la exploración, ya disponible. En este añadido, el Overworld gana una dimensión más inestable, entre charcos humeantes, gases tóxicos y construcciones que hay que manejar con precaución.
La principal novedad de Chaos Cubed es el Cubo de azufre, una criatura que aparece en las cavernas de azufre. Su comportamiento depende de los bloques que absorbe a su alrededor, lo que permite crear situaciones variadas: rebotes, deslizamientos, reacciones inesperadas o pruebas más arriesgadas. Estas interacciones abren paso a nuevas ideas para construcciones, recorridos, desafíos entre jugadores o partidas de supervivencia.
La actualización también trae las fuentes sulfúricas, visibles en el Overworld gracias a los bloques de azufre, cinabrio y a los gases que se escapan de ellos. Al excavar bajo estas zonas, los jugadores descubren las cavernas de azufre, reconocibles por sus charcas poco profundas, sus líquenes luminosos y sus nuevos recursos. El azufre concentrado, las puntas de azufre y los géiseres completan este entorno, con efectos que pueden servir tanto para la decoración como para la jugabilidad.
En cuanto a la construcción, los nuevos bloques de azufre y cinabrio aportan tonalidades amarillas y rojas, disponibles en varias variantes decorativas. Chaos Cubed también añade Partidas para Bedrock, en beta en Xbox, PlayStation y PC, para invitar hasta 14 personas a un grupo, pasar de un mundo a un Realm y conversar en un espacio privado. Con ello se amplían las posibilidades de Minecraft, entre experimentación, construcción colectiva y pequeños desastres más o menos controlados.
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