El Molino de la Chaussée ubicado en Saint-Maurice se destaca hoy como uno de los molinos más antiguos aún identificables en el Val-de-Marne: la primera referencia escrita data a finales del siglo XIV. En aquella época, el río Marne era una vía económica fundamental: se transportaban mercancías, se pescaba… y se aprovechaba la fuerza motriz del agua.
Como en todo viejo molino de agua, el de Saint-Maurice funciona mediante una estructura de piedra llamada presa — destinada a regular y canalizar el corriente. El agua así controlada hacía girar las ruedas, que a su vez movían las muelas para moler el grano. Durante siglos, este mecanismo habría marcado el ritmo de la vida de quienes vivían en los alrededores.
El edificio que se observa hoy no es el mismo que en la Edad Media: el molino ha sido reconstruido varias veces, especialmente en los siglos 17, 18 y al inicio del siglo XX. Sin embargo, su ubicación se ha mantenido inalterada. Siempre firmemente asentado en las orillas del Marne, sigue siendo un testimonio de un antiguo sitio de explotación hidráulica que perdura en nuestra memoria.
Con el paso del tiempo, el Molino de la Chaussée cambió de nombre. A finales del siglo XVIII, pasó a manos de los Hermanos de la Caridad, quienes le dieron el apodo de Molino de la Caridad. Más tarde, fue gestionado por la familia François, que le otorgó otro nombre que todavía perdura en la memoria local: el molino François. Esta familia de molineros mantuvo su actividad hasta 1972, momento en el que el molino dejó de producir harina definitivamente. Imaginar que aquí, incluso hasta la segunda mitad del siglo XX, las muelas seguían girando, resulta vertiginoso. Muy pocos molinos en la región de Île-de-France pueden presumir de una longevidad así.
Frente a las transformaciones urbanas y la desaparición paulatina de los molinos de la Marne, el Molino de la Chaussée goza de un reconocimiento patrimonial destacado: fue registrado como Bienes Monumentales en 1982. Este reconocimiento protege no solo la edificación, sino también lo que representa en la historia del Val-de-Marne: un testimonio singular del patrimonio molinero y hidráulico de la Île-de-France. Antes, los molinos eran numerosos a lo largo del río, pero casi todos han desaparecido, arrasados por las crecidas, la industrialización o la urbanización.
En Saint-Maurice, este vestigio histórico recuerda que el paisaje de la región parisina estuvo durante mucho tiempo moldeado por el agua y el trabajo de los molineros. Hoy, el Molino de la Chaussée observa tranquilamente a los paseantes que recorren los muelles. Muchos pasan sin conocer su historia. Sin embargo, tras sus muros se esconde uno de los molinos más antiguos del Val-de-Marne todavía visibles.
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Ubicación
Molino de la Chaussée
28 Quai de la République
94410 Saint Maurice















