En el cementerio de Montparnasse, un centauro vela por la tumba de César.

Por Rizhlaine de Sortiraparis · Actualizado el 29 de octubre de 2026 a las 13:19
En el cementerio de Montparnasse, un centauro de bronce vela la tumba del escultor César. ¡Una obra insólita que esconde un homenaje a Picasso!

Mitad hombre, mitad caballo, este extraño guardián parece salido directamente de la mitología griega. Sin embargo, tiene su hogar en el cementerio de Montparnasse, en el distrito 14 de París. Encaramado sobre una tumba, este imponente centauro de bronce atrae las miradas de los paseantes. Y no es para menos: esta insólita escultura funeraria vela por la última morada de César Baldaccini (1921-1998), más conocido como César, célebre por sus compresiones de automóviles y sus esculturas monumentales. Pero tras esta criatura fantástica se esconde una historia mucho más personal de lo que parece…

Una criatura mitológica para custodiar la tumba de César

Entre los monumentos funerarios tradicionales, es difícil pasar por alto esta sorprendente escultura. Sobre un pedestal de granito negro descansa un centauro de bronce, cuyo cuerpo de caballo se prolonga en un torso humano. En la mitología griega, los centauros son seres híbridos, a menudo asociados con una naturaleza salvaje e indómita. Sin embargo, este parece muy tranquilo, como si montara guardia apaciblemente sobre la tumba.

¡Pero no es una criatura cualquiera! Se trata de una versión reducida del Centauro, una obra concebida por el propio César en la década de 1980. Y al observar atentamente su rostro, se descubre una sorprendente particularidad: ¡el centauro tiene los rasgos de su creador!

¿Una forma de que César permanezca eternamente junto a su propia tumba? La idea resulta tentadora, sobre todo porque esta obra ocupaba un lugar muy especial en su carrera.

Un centauro que oculta un homenaje a Picasso

La historia de esta escultura comienza mucho antes de la muerte de César, en 1998.En los años ochenta, el escultor se propone realizar una obra en homenaje a Pablo Picasso, fallecido en 1973. Para rendir homenaje a este maestro que admira, César elige dar vida a una criatura mitológica.

La elección del centauro no es casual. Picasso se había interesado mucho por la figura del Minotauro, ese ser con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Con su torso humano y su cuerpo de caballo, el centauro plantea otro encuentro entre el hombre y el animal.

¡Pero César lleva el guiño aún más lejos! Sobre su propio rostro, coloca una máscara que representa a Picasso, similar a una visera levantada. En la mano de la criatura, una paloma evoca también el universo del pintor español y su célebre símbolo de la paz.

La obra se convierte así en un encuentro entre dos artistas, reunidos en un mismo personaje. Un homenaje artístico que cobra una dimensión especialmente emotiva al descubrirlo sobre la tumba de César.

César, el escultor que transformaba la chatarra en obras de arte

Nacido en Marsella en 1921, César Baldaccini se consolidó como una de las grandes figuras de la escultura francesa del siglo XX. Vinculado al movimiento del Nuevo Realismo, surgido en 1960, participó en una auténtica revolución artística. Esta corriente, a la que pertenecen, entre otros, Arman, Yves Klein y Jean Tinguely, busca integrar directamente los objetos y los materiales cotidianos en la creación.

César hará de ello su especialidad. Con sus célebres Compresiones, transforma carrocerías de automóviles y fragmentos de metal en esculturas compactas. Con sus Expansiones, por el contrario, hace que la materia se hinche y se desborde. Sin olvidar su monumental Pulgar, que se ha convertido en una de sus señas de identidad más reconocibles. ¿Y su nombre te suena? ¡También fue él quien creó las famosas estatuillas de los premios César del cine, que se entregan desde 1976!

Otro centauro se esconde en las calles de París

Lo que quizá se sepa menos es que el centauro del cementerio de Montparnasse tiene un hermano mayor.

Una versión monumental, de casi cinco metros de altura, se alza en la plaza Michel-Debré, en el distrito 6 de París, cerca del cruce de la Croix-Rouge. Titulada El Centauro – Homenaje a Picasso, esta impresionante escultura retoma los mismos elementos simbólicos que la que vela por la tumba de César.

Para descubrir su versión funeraria, hay que dirigirse a la 3.ª división del cementerio de Montparnasse, a la que se puede acceder, entre otros lugares, por el número 3 del bulevar Edgar-Quinet. Y si se cruzan con la mirada de esta extraña criatura, obsérvenla un poco más de cerca. Porque, tras sus aires de guardián mitológico, al final parece ser el propio César quien sigue velando por su obra… ¡por toda la eternidad!

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