Ya es oficial: los clubes de juego parisinos podrán reabrir. Víctimas del cambio de gobierno, los 7 clubes de juego de París se vieron obligados a cerrar sus puertas el 1 de enero de 2025. Todavía está pendiente la publicación del decreto de aplicación en el Diario Oficial, mientras que la Comisión Consultiva de los Establecimientos de Juego debe reunirse el viernes para validar las autorizaciones necesarias para la reapertura, indicó a la AFP el grupo Barrière.
Los siete clubes de juego parisinos se vieron obligados a cesar su actividad a principios de año debido a la falta de un marco legislativo claro. Probados en la capital desde 2018, estos establecimientos debían beneficiarse de una prórroga de su autorización hasta finales de 2025 a través de la Ley de Finanzas. Sin embargo, un vacío legal provocado por la censura gubernamental provocó su cierre temporal.
La situación se resolvió con la aprobación de la Ley de Finanzas de 2025, que prorrogó la experiencia tres años más, hasta finales de 2027. Sin embargo, antes de que puedan reabrirse realmente, aún debe publicarse en el Diario Oficial un decreto de aplicación, y la Comisión Consultiva de Establecimientos de Juego debe dar el visto bueno este viernes. Según el grupo Barrière, propietario de un club de juego en París, los establecimientos podrían volver a abrir sus puertas este mismo fin de semana.
"Estamos encantados de que el Conseil d'Etat haya validado la decisión, lo que significa que muy probablemente podremos reabrir antes del fin de semana. Esun alivio para nuestros clientes y nuestros 200 empleados", ha declarado Clément Martin Saint-Léon, Director General del grupo Barrière.
El cierre forzoso de los clubes había sumido al sector en una situación crítica, con 1.500 empleados en situación de jornada reducida y un déficit estimado de cuatro millones de euros en cotizaciones no recaudadas por el Estado. Fabrice Paire, Presidente del Consejo de Administración del grupo Partouche, propietario también de un club de juego en la capital, subrayó que "era urgente salir de esta incertidumbre".
El cierre también ha fomentado el desarrollo de fiestas clandestinas. Un argumento más para los operadores, que reclaman la pervivencia de estos establecimientos. Al parecer, el ministro del Interior ha hecho suyas estas reivindicaciones y tiene previsto relanzar un proyecto de ley para regular de una vez por todas estos clubes.
A diferencia de los casinos, prohibidos en París y en un radio de 100 km salvo en Enghien-les-Bains, los clubes de juego sólo ofrecen juegos de mesa como póquer, blackjack y bingo. Quedan excluidas las máquinas tragaperras y las ruletas, que son las más rentables para los operadores de casinos.
Para garantizar su supervivencia a largo plazo, algunos grupos planean ampliar su oferta. Partouche prevé ampliar su club actual, situado cerca de la Place de l'Étoile, para acoger torneos de póquer a partir de finales de 2025.
La reapertura de los clubes de juego es, pues, un soplo de aire fresco para el sector, pero también pone de manifiesto las incertidumbres reglamentarias que pesan sobre esta actividad, pendiente de la estabilización definitiva de su marco jurídico.















