En nuestros teléfonos, la 4G y la 5G ya son la norma. Pero millones de dispositivos todavía dependen de las infraestructuras "antiguas": la 2G y la 3G. Como las bases del mundo móvil, estas frecuencias están llegando a su límite de capacidad. Los operadores tradicionales ya han anunciado su fin y solo queda esperar unos meses. A partir de 2026, las primeras desconexiones definitivas marcarán el fin de una era.
Pero ojo: detrás de este cambio técnico se esconde un verdadero reto logístico. No solo están en peligro los viejos teléfonos con tapa, sino todo un ecosistema de objetos conectados invisibles que garantizan nuestra seguridad y nuestro día a día. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para afrontar esta transición sin dificultades.
Imagine la 2G y la 3G como viejas carreteras rurales estrechas. Consumen una gran cantidad de energía (hasta un 30 % del total de la red, con apenas tráfico) y ocupan frecuencias valiosas. Al cerrarlas, los operadores liberan espacio para "ampliar la autopista" de la 4G y la 5G, que son más seguras y ofrecen una conexión más rápida. Los plazos varían según el operador, pero la tendencia es clara: la 2G será la primera en desaparecer, seguida de la 3G.
En lo que respecta a la 2G, esta tecnología dejará de operar para finales de 2026, ya sea en manos de Orange, SFR o Bouygues. Por otro lado, la 3G todavía tiene varios años de vida útil, ya que no desaparecerá por completo hasta entre finales de 2028 y 2029.
Tu teléfono móvil
La mayoría de los smartphones actuales (pos-2018) son compatibles con 4G/5G. Pero si aún tienes un teléfono con teclado, podría quedarse inutilizable si su chip solo soporta 2G/3G. Para realizar llamadas en la red 4G, tu teléfono debe ser compatible con VoLTE (Voz sobre LTE). Si no es así, tu dispositivo cambiará automáticamente a la 3G... que pronto dejará de estar disponible.
Seguridad y hogar
Aquí es donde el impacto es más invisible pero también más peligroso:
Los terminales de pago (TPV)
Si eres comerciante y tu terminal de pago funciona en "GPRS" (2G), ya no podrá procesar transacciones sin actualizarse a 4G o Wi-Fi.
Para evitar sorpresas, revisa tus dispositivos, contacta a tus proveedores si tienes un contrato de videovigilancia o un ascensor en comunidad, y pregunta explícitamente si el equipo es compatible con la desconexión de 2G/3G.















