Un recorrido sensorial por cuerpos transgresores, rituales ambiguos y mitologías reinterpretadas... El Palais de Tokyo en París presenta una exposición monográfica dedicada a la artista francesa Pauline Curnier Jardin, abierta del 3 de abril al 13 de septiembre de 2026. Combinando video, instalaciones, dibujo, música y performance, esta muestra invita a una inmersión en el universo visual y narrativo particular de la artista. El proyecto, desarrollado en colaboración con el Museo Reina Sofía de Madrid, reúne obras existentes y nuevas creaciones. Concebido como un espacio de experimentación y reinterpretación, el recorrido desafía los límites de las representaciones sociales y corporales. En un ambiente envolvente y fragmentado, la exposición interroga las normas, los deseos y las contradicciones de nuestro tiempo.
Este encuentro artístico destaca una serie de propuestas inmersivas con matices mitológicos, folclóricos y ritualísticos, presentadas en entornos inspirados en arquitectura religiosa, bosques o espacios urbanos periféricos. Films recientes o inéditos acompañan la exposición, creando una narrativa fragmentada, teatral y a veces grotesca. El cuerpo, especialmente el femenino, ocupa un lugar central en esta exploración visual, abordado en su faceta tanto vulnerable como poderosa. Todo ello forma una red de interpretaciones donde la imagen no se detiene, se desborda y continúa en movimiento, sin fija formación.
En las salas del Palais de Tokyo, los visitantes se adentran en un mundo deliberadamente desconcertante, habitado por personajes transgresores y escenografías diseñadas como "terrenos de juego". Estos espacios no siguen una narrativa lineal, sino que ofrecen una serie de experiencias visuales, sonoras y físicas que se enciaden unas a otras. La propuesta busca activar los sentidos: la luz, el movimiento y los sonidos crean una atmósfera en la que no solo se mira, sino que se atraviesa. La línea entre espectáculo e intimidad, entre lo sagrado y lo trivial, define cada instalación, invitando a una inmersión sensorial.
Las referencias utilizadas combinan iconografía cristiana, mitos antiguos y relatos populares, creando un conjunto donde las jerarquías culturales se desdibujan. La artista explora especialmente las dimensiones rituales de la performance y los imaginarios carnavalescos, ofreciendo una mirada crítica a los estereotipos sociales, especialmente aquellos relacionados con el género, la sexualidad y la violencia simbólica. La obra de Pauline Curnier Jardin invita al espectador a enfrentarse de manera directa a las representaciones convencionales.
Ya presentada en dos exposiciones colectivas en el Palais de Tokyo — Dynasty en 2010 y Anticuerpos en 2020 —, Pauline Curnier Jardin ocupa ahora los espacios que se le han cedido junto a otros artistas. Dentro de su instalación, los elementos narrativos fluyen de una obra a otra: máscaras, objetos ambiguos, disfraces híbridos… todos ellos establecen conexiones y rupturas que generan un recorrido fluido. La artista no busca ilustrar una idea concreta, sino desplegar un campo de percepción en el que el espectador se pierda. La naturaleza laberíntica de la exposición fomenta un vínculo con lo desconocido, el cuestionamiento y las múltiples interpretaciones.
A través de una estética que a menudo resulta deliberadamente exagerada, Pauline Curnier Jardin aborda temáticas relacionadas con la dominación, las normas sociales, los cuerpos marginados y los mecanismos de control. Cada instalación funciona como un dispositivo tanto crítico como sensorial, donde el lenguaje simbólico prevalece sobre el discurso explícito. El sincretismo religioso y los gestos rituales se emplean como elementos con los que difuminar las fronteras entre lo sagrado y lo profano, entre la opresión y la liberación.
Al cuestionar la fluidez de los roles sociales y las identidades, el proyecto resalta la posibilidad de reconfigurar las representaciones. No se trata de un manifiesto, sino de una serie de ideas y tensiones. La complejidad formal del conjunto no busca convencer, sino abrir espacios para la percepción y el desplazamiento interior. El público se enfrenta a obras que no transmiten un mensaje único ni ofrecen soluciones claras.
Es importante destacar que este proyecto será retomado en el otoño de 2027 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, en una versión revisada. En París, la exposición encuentra un marco idóneo para sus caminos narrativos y sus formas en constante cambio, en un espacio donde el arte contemporáneo dialoga con la historia y las tensiones de su época.
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Fechas y horario de apertura
De 3 de abril de 2026 a 13 de septiembre de 2026
Ubicación
Palacio de Tokio
13, avenue du président Wilson
75116 Paris 16
Acceda a
Metro línea 9 estación "Iéna" o "Alma-Marceau
Tarifas
Tarif réduit : €9
Plein tarif : €13
Sitio web oficial
palaisdetokyo.com
Más información
Abierto todos los días, excepto los martes, de 12h a 22h.























