La galerie La Lison en París acoge la exposición de fotografía Ícono de emoción de Michka Kovalsky, que podrá visitarse del 12 de febrero al 28 de marzo de 2026. La artista presenta una serie de obras realizadas sobre madera, algunas de ellas cubiertas parcialmente con hojas de oro, donde el claroscuro estructura la imagen y crea un diálogo entre el cuerpo y la materia. La exposición invita a recorrerla con calma, dedicando tiempo a apreciar cada mirada.
Lo que primero llama la atención es la forma en que se elaboran las obras. Michka Kovalsky comienza seleccionando maderas antiguas, que luego envejece, altera o quema ligeramente para hacer visibles sus marcas. Las fotografías se transfieren después sobre estos soportes irregulares, antes de añadir láminas de oro en algunas zonas. El resultado recuerda a las iconos y a ciertas referencias a la Renacimiento, sin caer jamás en una cita literal. Valérie Dufour, galerista que exhibe estas obras, resume esta relación especial con la imagen: "En su trabajo, la imagen nunca es solo una huella simple: surge de un diálogo entre la materia, la luz y el instinto", explica en un comunicado.
El recorrido de Michka Kovalsky ayuda a entender mejor su enfoque. Formado en peluquería y con un CAP obtenido en 2007, pasó varios años trabajando como peluquero y maquillador para sesiones de fotos y agencias de modelos. Paralelamente, desarrolló habilidades en couture, heredadas de su abuela, que le llevaron a diseñar disfraces para diversos proyectos artísticos, incluyendo el videoclip Heartbeat del grupo Late of the Pier en 2009. Con el tiempo, la fotografía se consolidó como su principal medio de experimentación, entendida como un espacio de creación más que como una mera herramienta para documentar la realidad.
En Ícono de la emoción, el cuerpo ocupa un lugar central. Se presenta sin discursos explicativos, a través de posturas, miradas y tensiones que hablan por sí mismas. Los modelos son seleccionados por su presencia y su singularidad, lejos de cualquier búsqueda de perfección formal. La noción de lo sagrado atraviesa toda la exposición, no en un sentido religioso, sino como una atención especial hacia lo visible. La lámina de oro capta la atención, ralentiza la mirada y transforma la percepción de las imágenes.
Nuestra reseña de la exposición Icône Emoi en la galería La Lison:
Una exposición que tuvimos la oportunidad de descubrir una tarde, después de la apertura oficial para disfrutar de un ambiente más tranquilo. La galería, bastante pequeña (está ubicada en un salón de tatuajes), te lleva directamente al corazón de las obras de Michka Kovalsky. Los visitantes se sienten rápidamente atrapados por estas piezas singulares, en su mayoría realizadas sobre madera. La intención de la artista es elevar a sus modelos a la categoría de auténticas iconos religiosos, aportando un toque místico, incluso christo, a su trabajo.
Un trabajo preciso, nos explica la galerista: Michka Kovalski diseña todo de principio a fin... Desde los atuendos y peinados, hasta la composición, el lugar de la fotografía o los accesorios. La artista crea ella misma los vestidos y prendas, peina a sus modelos, los maquilla y crea el universo en el que los fotografía. Así, por ejemplo, la aureola del Jesús queer está completamente hecha por la artista y se fija en la pared. La posición del modelo y el ángulo de la foto completan la obra. Lo mismo sucede con su María Magdalena, a la que se le coloca un marco en el techo, un fondo y el modelo entre ambos. Sin montajes raros, solo el mejor ángulo y la instantaneidad del momento.
Las fotos impresas en papel (tipo polaroid) se seleccionan luego, se trabajan, se raspan para retirar el papel dejando solo la película, que se coloca con delicadeza sobre láminas de oro de 22 quilates. La madera, por su parte, se trata de manera bastante brutal: se hierve, se pasa por una amoladora y otras herramientas de tortura para lograr un acabado envejecido y erosionado rápidamente. Un contraste evidente con la delicadeza del trabajo fotográfico original. En cualquier caso, nada se deja al azar.
Lo que hay que saber:
La galería es bastante pequeña, pero rebosa de obras. Es recomendable tomarse su tiempo para admirar todo con calma. Y si desea comprar una obra, tenga en cuenta que la idea es ofrecer precios accesibles, con piezas que comienzan en 160 euros. Una joven artista en sus comienzos, por eso los precios atractivos, para que puedas empezar con buen pie. Luego, será cuestión de si surge una conexión especial con alguna pieza.
La galería también está fácilmente accesible, muy cerca de la plaza de la República. Se trata de los locales del salón de tatuajes "La Bête Humaine", así que no dudes en entrar (sí, sí, estás en el lugar correcto...).
Al salir de la galería La Lison, lo que permanece en la memoria del visitante es, sobre todo, una impresión duradera: la sensación de haber topado con imágenes que siguen trabajando en la percepción, sin forzar una única interpretación. Al permitir que el espectador se tome su tiempo para observar, dudar y proyectar su propia lectura, la exposición crea un espacio de mirada prolongada en el que la imagen continúa ejerciendo su impacto mucho después de haberla visitado.
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Fechas y horario de apertura
De 12 de febrero de 2026 a 28 de marzo de 2026
Ubicación
Galería La Lison
5 Rue Pierre Chausson
75010 Paris 10
Planificador de rutas
Acceda a
Metro línea 4 estación "Château d'eau
Tarifas
Gratis
Más información
Abierto de miércoles a sábado, de 12h a 19h















