La RATP cambia su estrategia para gestionar los equipajes olvidados en el metro de París y en el transporte en Île-de-France a partir de este 2026. Cada día, casi ocho paquetes, bolsas o maletas son abandonados en la red, generando perturbaciones que pueden durar hasta una hora. Frente a esta problemática cada vez mayor, se implementarán nuevas protocolos de actuación tras las indicaciones del Prefecto de Policía de París, en un esfuerzo por reducir las interrupciones del servicio y garantizar la seguridad de los pasajeros.
El fenómeno no para de crecer desde la crisis del Covid. En 2024, la autoridad regional de Île-de-France registró un aumento del 27 % en objetos abandonados en comparación con 2023. Una verdadera plaga que moviliza a diario a los equipos de seguridad y a las brigadas caninas desplegadas para determinar la naturaleza de los objetos olvidados. Aunque la llegada más rápida de estas unidades especializadas a los lugares ayuda a acortar los tiempos, los retrasos siguen acumulándose y la dirección ha decidido ajustar su protocolo.
En una carta dirigida a la RATP que hemos consultado, el Prefecto de Policía establece una clara distinción entre un simple paquete olvidado y un objeto sospechoso. Según estas nuevas directrices, una maleta será considerada peligrosa únicamente si, por su forma, composición o por una inscripción, presenta un riesgo serio de contener un objeto explosivo: una bombona de gas, cables eléctricos o un mensaje amenazante, por ejemplo. En estos casos específicos, el manejo corresponde exclusivamente a las fuerzas del orden, que activan entonces el servicio de desminado.
Aquí es donde se produce un cambio importante. Antes, en cuanto se reportaba un bolso abandonado en un andén, se suspendía el tráfico y los trenes dejaban de pasar. Ahora, si el paquete no se considera sospechoso según los criterios del Prefecto de Policía, los trenes podrán seguir en marcha, aunque sin hacer parada en la estación. Los pasajeros no podrán bajar ni subir en esa estación hasta que la situación quede aclarada, pero el resto de la línea continuará en funcionamiento.
El procedimiento también cambia para los equipajes olvidados en los vagones. Hasta ahora, el tren se detenía en la estación, se desalojaba y permanecía inmovilizado mientras llegaba la brigada especializada. A partir de ahora, si el objeto no muestra signos de peligro evidente, el tren, ya desalojado de pasajeros, será conducido a una vía secundaria. Esta medida permitirá evitar que se bloquee la circulación de otros trenes mientras llegan los especialistas en explosivos.
Este alivio en las instrucciones no cuenta con el respaldo unánime y ha generado la indignación de varios sindicatos como Fuerza Obrera o La Base, que incluso llaman a los conductores de trenes de cercanías a desobedecer y no cumplir con las nuevas normas. Estas organizaciones sindicales temen que la seguridad de los empleados y de los viajeros se vea comprometida por esta obstinada voluntad de agilizar el circulación a cualquier precio.
Desde la dirección de la RATP, pretende tranquilizar recordando que «el objetivo principal sigue siendo la seguridad de los viajeros y de sus empleados», informa Le Parisien. La compañía insiste en que estas nuevas directrices se basan en las recomendaciones de la Prefectura de Policía y buscan encontrar un equilibrio entre la seguridad y la continuidad del servicio. De hecho, las medidas de seguridad podrían seguir ajustándose, ya que el Ministerio del Interior y el de Transportes están actualmente trabajando en ello para perfeccionar el protocolo.
En resumen, si viaja en metro o RER por Île-de-France, no olvide sus pertenencias y reporte cualquier equipaje sospechoso a los agentes en el lugar. Estas nuevas normativas buscan reducir los retrasos causados por objetos olvidados, aunque la precaución sigue siendo fundamental. Para estar al día con las interrupciones y molestias en el servicio, consulte el sitio oficial de la RATP, donde encontrará información en tiempo real, o el servicio de objetos perdidos de la RATP en caso de que haya extraviado alguna de sus pertenencias.
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