En esta edición de 2025, la maldición meteorológica de We Love Green parece haber desaparecido. Pero aunque hubiera llovido, merecía la pena mojarse si se estaba preparado. Nos reunimos en el corazón del claro de bois de Vincennes para celebrarlo de forma eco-responsable, al tiempo que concienciábamos a la población en los distintos stands y charlas.
En el menú del día: ¡rock, pop yelectro! De escenario en escenario, los artistas hicieron vibrar al público. Desde el principio de la tarde, Bibi Seck marcó la pauta con un espectáculo hiperdinámico y una gran presencia escénica en LalaLand, mientras que en La Prairie, Lucky Love deleitó a su público con música y anécdotas.
Más tarde, una sonriente Clara Luciani subió al escenario de La Prairie, mientras que en Lalaland, DJ Koze mantenía el ambiente delirante. Para los poseedores de entradas Supagreen, entradas VIP que dan acceso a las bambalinas de este escenario, éste fue el último artista que aceptó la presencia del público en el escenario esa noche, y así es como debe ser: más tarde, Bicep tomó el relevo con un espectáculo Visual que podría haberse arruinado si se hubiera permitido el acceso al público desde las bambalinas. Había motivos de sobra para aprovechar la escenografía y el ambiente frente al escenario.
El punto álgido de la jornada lo pusieron LCD Soundsystem, que agradecieron calurosamente al público que se hubiera quedado a pasar frío (y al mismo tiempo, no faltó el deporte). Siguió un concierto repleto de éxitos, para deleite de un público transportado al ritmo de estos temas tan esperados y aclamados.




Además del cartel musical, el patio de comidas nos tenía reservado un gran cartel, con la Tropicale Glacier y sus helados gourmet, la izakaya gourmet Jinchan Shokudo, Gros Bao, BMK y Refugee Food. Para ir más allá de lo 100% vegetariano, este año el festival anunciaba un menú de 10 euros en cada stand, un enfoque que apreciamos mucho, aunque en realidad se trataba a veces de platos más que de fórmulas, cuyo precio no superaba los 10 euros: según el stand, se podía incluso sacar provecho de su dinero. En cuanto a la animación, no nos faltó de nada, sobre todo en el parque infantil, donde una noria nos ofrecía una magnífica vista del festival, así como un puesto de karaoke en el que los cantantes del día también hicieron las delicias de los asistentes.























