¿Qué atuendo ponerse en la Ópera cuando Francia está en guerra? La pregunta puede parecer trivial, pero se vuelve sumamente política cuando el Palacio Garnier reabre por la noche, el 4 de noviembre de 1916. Desde el inicio del conflicto, la vida de la prestigiosa institución parisina ha quedado profundamente alterada y se pide a su público renunciar a las pieles, vestidos lujosos y trajes de gala. El lema es claro: a partir de ahora se exige un atuendo de ciudad, ¡bajo pena de no permitir la entrada!
Dos años antes, el ambiente era mucho más grave. El 31 de julio de 1914, a la víspera de la movilización general, el gobierno ordena el cierre de los teatros subvencionados por el Estado. Mientras que la Opéra-Comique y la Comédie-Française retoman sus actividades ya en diciembre, el Palacio Garnier permanece sumido en el silencio. Una parte de su personal ha sido movilizada, sus finanzas son frágiles y la idea misma de presentar ballets et opéras mientras los soldados combaten en las trincheras conmueve a una parte de la opinión.




Al frente de la institución, Jacques Rouché defiende con ahínco el regreso de los espectáculos. Para este mecenas y hombre de teatro, mantener Garnier cerrado no cambiará en nada el curso de la guerra, mientras que su reapertura permitirá poner a trabajar a cerca de mil personas y mantener una actividad cultural en una capital golpeada por el conflicto.
Después de largas negociaciones con el gobierno, Jacques Rouché obtiene finalmente la autorización para reabrir el Palais Garnier en diciembre de 1915, pero bajo una fórmula muy restringida: las primeras funciones se dan en sesión matinal, los jueves y los domingos. La programación, a su vez, responde al contexto patriótico, dando prioridad al repertorio francés y al de los países aliados. Los compositores alemanes y austríacos desaparecen de la cartelera; Wagner, aunque era uno de los pilares del repertorio parisino antes de 1914, no volverá a Garnier hasta enero de 1921.
El público se mantiene presente y, poco a poco, se relajan las restricciones. El 4 de noviembre de 1916, el regreso de las representaciones nocturnas marca así un paso importante hacia una vida cultural más normal, aunque la batalla de Verdún apenas haya terminado y la de la Somme siga rugiendo.
Queda aún un problema al que quizá no se atrevió a prever Jacques Rouché: las costumbres de salón resisten a morir. Así, para la reapertura de las funciones, la dirección pide a los habituales que abandonen las vestidos de gala y los trajes ceremoniales para favorecer prendas simples, consideradas más respetuosas con las circunstancias. Pero la petición apenas encuentra eco.




Aquella noche, visones, tejidos lamé y atuendos elegantes vuelven a aparecer en el gran escalón de Charles Garnier, casi como antes de la guerra. El contraste con las novedades llegadas del frente es tan llamativo que empuja a Albert Dalimier, sous-secrétaire d’État a las Bellas Artes, a endurecer el tono: cualquier persona que se presente al control con una vestimenta distinta de la "tenue de ville" deberá ser rechazado. Para los caballeros, mejor abandonar el frac en favor de la chaqueta; para las damas, la sobriedad debe reemplazar los trajes espectaculares que hasta entonces formaban parte íntegra del ritual de una velada en la Ópera.
La medida dice mucho del papel de Garnier en la société parisienne del inicio del siglo XX. Desde su inauguración en 1875, la Ópera es tanto un teatro como un lugar donde ir a ver y dejarse ver. Su monumental escalera fue concebida precisamente para esta puesta en escena social: los spectateurs se convierten ellos mismos en parte del espectáculo, bajo sus doraduras, el mármol y las luces. A pesar de tal prohibición, las recaudaciones progresan a medida que las representaciones se multiplican, señal de que los parisinos vuelven con gusto a Garnier a pesar de las circunstancias.
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Fechas y horario de apertura
El 4 de noviembre de 2026
Ubicación
Ópera de París - Palais Garnier
8 Rue Scribe
75009 Paris 9
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Metro: estación Opéra (líneas 3, 7 u 8) Auber (RER A)
Sitio web oficial
www.operadeparis.fr
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