Situado en la rue Cambon, a pocos pasos del Opéra Garnier y de la Place de la Concorde, el palacio Cambon alberga desde hace más de un siglo la Corte de Cuentas. Detrás de su fachada monumental se esconde un edificio poco conocido, ricamente decorado, donde se vigilan las finanzas públicas francesas. Un recorrido por la historia de este palacio republicano, que rara vez abre sus puertas al público.