En el distrito 6, a dos pasos del soberbio Jardín de Luxemburgo, una pequeña calle esconde una auténtica curiosidad literaria: un poema enteramente caligrafiado en una pared,"Bateau Ivre", deArthur Rimbaud. La calle Férou, por la que han pasado grandes como Jacques Prévert, Ernest Hemingway o Guillaume Apollinaire, alberga desde 2012 un enorme fresco en la pared de un centro de finanzas públicas.
Y no es sólo un extracto del poema lo que encontramos, sino su totalidad, que puede leerse a varios metros de distancia, de derecha a izquierda, lo que hace que descifrarlo sea un poco más complicado. Entonces, ¿por qué hay un poema en una pared? Sencillamente, es un homenaje al lugar donde Rimbaud, mayor de edad y recién llegado a París, recitó por primera vez este famoso texto, el 30 de septiembre de 1871, en un restaurante situado a dos pasos.
Este fresco de cien versos a tamaño natural es una iniciativa de la Fundación neerlandesa Tegen-Beeld y la asociación internacional Les Amis de Rimbaud, pintado a mano por el calígrafo neerlandés Jan Willem Bruin a lo largo de casi diez semanas. Una auténtica pieza de poesía al aire libre, para descubrir gratuitamente en las calles de la capital.























