Es probable que septiembre sea un mes complicado a todos los niveles, desde el transporte hasta las escuelas y el personal sanitario.
La huelga AP-HP moviliza a los 38 hospitales de la Assistance publique - Hôpitaux de Paris contra el plan de recorte de gastos del Primer Ministro François Bayrou. Esta protesta social a gran escala afecta a 100.000 profesionales de 38 hospitales de la región de Île-de-France, desde el personal de enfermería hasta los equipos administrativos y técnicos.
El preaviso de huelga se dio en agosto, pero la acción no está prevista hasta el 10 de septiembre, cuando confluirá con la convocatoria de un colectivo de Internet para bloquear el país ese día. La intersindical ha decidido celebrar una asamblea general central el 5 de septiembre a las 14.00 horas en la Bolsa de Trabajo para coordinar las acciones.
La fecha no está elegida al azar. El 8 de septiembre, François Bayrou comprometerá a su Gobierno en un voto de confianza sobre su plan presupuestario ante la Asamblea Nacional. Los sindicatos pretenden presionar a los parlamentarios antes de ese plazo crucial.
Los sindicatos se oponen firmemente a las medidas del plan Bayrou que afectan directamente a la sanidad pública. Entre los principales puntos conflictivos figuran la duplicación del límite máximo anual de las franquicias médicas, de 50 a 100 euros por asegurado, y la supresión de dos días festivos.
"Existe un verdadero enfado", afirma Nathalie Marchand, Secretaria General del sindicato CGT de la AP-HP, ante estos recortes presupuestarios. Los sindicatos señalan también un deterioro sin precedentes de las condiciones de trabajo, con la movilidad, la flexibilidad y el incumplimiento de horarios impuestos a los departamentos.
El personal de los hospitales denuncia también la prolongación de la asistencia ambulatoria y la no sustitución de uno de cada tres funcionarios hospitalarios. Para Nathalie Marchand, "ya nos deben más de dos millones de horas no pagadas", una situación que ilustra las dificultades crónicas del sector.
Por lo tanto, de momento no habrá repercusiones en los hospitales de la región parisina, ya que la huelga no empieza hasta el 10 de septiembre. Sin embargo, se prevé una"huelga indefinida", que podría marcar un punto de inflexión histórico para el futuro de los hospitales públicos.
Los sindicatos hacen un llamamiento a los pacientes para que apoyen esta movilización, dado que varias medidas dirigidas al sector sanitario les afectan directamente. El aumento de las franquicias médicas y la reforma de las enfermedades de larga duración (ALD) repercutirán directamente en los gastos de bolsillo de los usuarios.
Esta huelga se inscribe en un contexto más amplio de protesta social. El movimiento podría extenderse más allá del sector hospitalario, con la adhesión de otros sectores como la energía y el transporte. El objetivo declarado del colectivo "Les Essentiels" es paralizar toda Francia, obligar al ejecutivo a retroceder y, si es posible, conseguir la disolución del gobierno Bayrou.
La AP-HP, mayor agrupación hospitalaria de Francia, se encuentra en el centro de un importante tira y afloja político entre el Gobierno y los profesionales de la salud, en un contexto presupuestario especialmente tenso.















