Debajo de las calles de Sèvres, en los Hauts-de-Seine, se esconde un secreto sorprendente que incluso muchos de sus habitantes desconocen. Bajo esta tranquila localidad, un sistema subterráneo del Medievo deja asombrados a los aventureros que deciden adentrarse en él. Les presentamos... las Cavernas del Rey.




Se trata de un patrimonio poco conocido del cual la Société d’Archéologie et d’Histoire de Sèvres es hoy la encargada de su protección. Es posible visitar este impresionante lugar en visitas guiadas junto a Daniel, un apasionado que, junto a los voluntarios de la asociación, trabaja para hacer estos sótanos cada vez más accesibles y para desvelar sus secretos. Porque sí, algunas preguntas todavía permanecen sin respuesta.




¿Qué se sabe realmente sobre las Bóvedas del Rey? Su historia se remonta al siglo XVI, cuando la región de Île-de-France era un extenso viñedo. Aquí se almacenaban los vinos que iban destinados al Palacio de Versalles, antes de ser enviados al dominio del Rey Sol. La Revolución Francesa puso fin a esta actividad, y las catacumbas permanecieron cerradas durante casi medio siglo.
Con el tiempo, las catacumbas cambiaron el vino por la cerveza con la llegada de las cervecerías de la Mosa. Posteriormente, fue la Sociedad Parisina de Embotellado la que se instaló en el lugar para el envasado de diversas marcas de bebidas, entre ellas una muy conocida cuyas botellas seguramente reconocerás.
Aquí, de manera muy somera, se presenta la historia de las Cavas del Rey. Sin embargo, ¡la visita siempre sorprende! Desde el principio, nos impresionan las estructuras de hormigón que se funden con estos antiguos pasadizos subterráneos. Mientras Daniel nos guía por este laberinto, en el techo se pueden ver marcas de herramientas que nos recuerdan que una parte de estas cavas fue excavada a mano. Las bóvedas medievales conviven con refuerzos más modernos, reflejo de las diferentes actividades que se han desarrollado a lo largo de los siglos.




Botellas rescatadas, montones de barriles: todos estos restos son testimonios del pasado evidente de estas cuevas. Sin embargo, a medida que avanza la visita, la sorpresa llega al descubrir panoramas distintos que reflejan la vida que se desarrollaba en estos sótanos, en paralelo con lo que se ve en la superficie.
De las cinco neveras que existían en este lugar, todavía se puede ver una. Durante la Primera Guerra Mundial, sirvieron para almacenar víveres que se enviaban a los soldados en el frente. En la Segunda Guerra Mundial, la población también buscaba refugio en estas galerías para protegerse de los bombardeos.
Durante toda la visita, las salas se suceden sin parecerse entre sí, alcanzando a veces dimensiones monumentales, como en esa enigmática catedral subterránea de la que todavía se desconoce mucho. Antes de llegar allí, se puede ver un pozo. Más adelante, una misteriosa estatua femenina, fundida en la pared, señala la ubicación de una fuente. Y si pones atención, podrás distinguir, a lo largo del recorrido, esculturas de yeso con toques más contemporáneos. Estas son mucho más recientes: artistas suelen venir aquí de forma regular para crear sus obras.
A lo largo del recorrido, uno se sumerge en esta exploración, a veces a la luz de linternas, dejando que la pasión de Daniel por contar anécdotas llenas de entusiasmo lo cautive. Nos maravilla la riqueza de historias y, al mismo tiempo, nos preguntamos sin cesar: ¿cómo es posible que este lugar no sea más conocido?
La visita solo se realiza con reserva previa y es muy importante que lleves calzado cómodo y ropa que no te importe ensuciar. Además, debes tener en cuenta que la temperatura en el sitio se mantiene constante en unos 12 °C, tanto en verano como en invierno. Si llevas mucho equipaje, podrás dejar tus pertenencias en el punto de atención antes de comenzar la visita. Como el terreno puede ser irregular en algunos tramos y con pasajes estrechos, y el recorrido, de aproximadamente dos kilómetros, incluye escaleras y desniveles, la visita no es adecuada para personas con movilidad reducida.
Para descubrir las Cavas del Rey, deberás seleccionar una fecha y un horario en el sitio web de la Sociedad de Arqueología e Historia de Sèvres. La visita tiene un coste de 5€ por persona y aproximadamente durará entre una hora y media y dos horas.
Esta prueba se realizó como parte de una invitación profesional. Si su experiencia es diferente a la nuestra, por favor, infórmenos.
Fechas y horario de apertura
De 4 de febrero de 2026 a 31 de diciembre de 2029
Ubicación
Sociedad de Arqueología e Historia de Sèvres
2 Place du Colombier
92310 Sevres
Sitio web oficial
sevres-associatif.fr
Reservas
sevres-associatif.fr











































