En París, levantar la vista puede depararte muchas sorpresas. En una pequeña plaza del 20º distrito, una instalación delartista Ben te recordará con humor que las palabras a veces pueden ser trampas. Una obra urbana, lúdica y llena de ironía, que invita a descubrir paseando por el barrio.
En la plaza Fréhel, en la esquina de las calles de Belleville y Julien-Lacroix, un pizarra negra gigante se yergue a varios metros del suelo. Sobre ella, una frase caligrafiada en blanco dice: « Hay que tener cuidado con las palabras ». Una declaración que despierta la curiosidad, especialmente cuando se observa que parece haber sido instalada recientemente por dos obreros en pleno trabajo… aunque estos obreros están congelados en el tiempo para siempre. Se trata de esculturas a tamaño natural, colgadas en la pared, como si el tiempo se hubiera detenido en medio de su montaje.
Esta obra ingeniosa lleva la firma de Ben Vautier, artista franco-suizo reconocido por sus frases con humor mordaz. Desde la década de 1960, cuestiona nuestra relación con el lenguaje, transformando palabras sencillas en auténticas obras de arte. Para Ben, el mensaje suele ser un reflejo tendido al espectador: irónico, sutil y siempre con un toque provocador.
Con « Hay que desconfiar de las palabras », la artista vuelve a jugar con la ambigüedad del lenguaje. ¿Realmente podemos fiarnos de lo que leemos? ¿El significado de las palabras es siempre tan claro como pensamos? Un buen guiño a nuestra tendencia a interpretar las cosas literalmente.
Así que, la próxima vez que pasees por el 20e, levanta la vista. París disfruta sorprendiendo a quienes saben mirar con atención. Y quién sabe, tal vez detrás de una pared o entre dos callejones te espere otra obra escondida.
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