Al llegar a Créteil, resulta difícil no fijarse en la gran torre de cristal del ayuntamiento. Su forma curva, su altura imponente y su base de cristal la hacen destacar claramente frente a las típicas fachadas de piedra o columnas de otros ayuntamientos de la región. Muy alejada de los clásicos edificios administrativos con columnas o muros de piedra, la de Créteil parece más una torre moderna que uno esperaría ver en un barrio de negocios. Pero, ¿por qué se eligió este diseño? La respuesta está en la historia de la ciudad y en las ambiciones que se tenían en los años setenta.
En los años 1960 y 1970, Créteil experimenta un cambio radical. Para hacer frente al crecimiento poblacional y la crisis de vivienda, el Estado pone en marcha un ambicioso plan de urbanización. La meta: construir un centro urbano moderno sobre terrenos aún poco desarrollados, en su mayoría antiguas canteras de arena.
En ese contexto surge el proyecto del “Nuevo Créteil”, concebido como un conjunto integral que combina viviendas, comercios, servicios públicos… y una alcaldía que se convertiría en el símbolo emblemático de la ciudad en desarrollo.
El arquitecto Pierre Dufau, una figura destacada del urbanismo de la posguerra, recibe el encargo de diseñar el ayuntamiento. Su propuesta es audaz: un edificio dividido en dos segmentos, con una base horizontal de vidrio destinada a la recepción del público y una torre circular de 75 metros de altura que alberga los despachos administrativos.
La forma redonda de la torre no es casualidad: facilita una distribución más eficiente de las oficinas alrededor de un núcleo central, además de darle al edificio una silueta fácilmente reconocible. Además, su altura crea un punto de referencia visual destacado en el paisaje de Créteil, que en ese momento carecía de una verdadera centralidad.
El lugar seleccionado para edificar el ayuntamiento presentaba un reto: se encontraba sobre antiguas canteras abandonadas, poco estables. Para levantar una estructura de tal tamaño, los arquitectos optaron por técnicas de cimentación avanzadas, que incluían pilares profundos y un núcleo central que actúa como soporte principal.
Este reto técnico dio lugar a una arquitectura única, estructurada en torno a este núcleo y diseñada para perdurar. Aunque no se trata exactamente de un rascacielos, la torre del hotel de ville sigue siendo, en la actualidad, uno de los edificios más altos de Créteil,
Inaugurada en 1974, el ayuntamiento de Créteil se ha consolidado como un elemento fundamental en la vida cotidiana de sus habitantes. Más allá de sus funciones administrativas, representa un hilo conductor en la historia urbana de la ciudad, aquella época en la que todo estaba por crear.
Con su estilo característico de los años 70, a veces criticado, otras admirado, el ayuntamiento no deja a nadie indiferente. Nos recuerda que las decisiones en arquitectura también reflejan opciones sociales, y que algunas formas, por muy atípicas que sean, pueden consolidarse como símbolos duraderos en el escenario de Île-de-France.
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Ubicación
Ayuntamiento de Créteil
1 Place Salvador Allende















