En los vericuetos del metro de París, los revisores descubren mucho más que paraguas olvidados. Desde una urna funeraria hasta una pata de palo, pasando por una gaita escocesa, estos objetos insólitos son testigos de la misteriosa vida de los 200.000 pasajeros que pierden sus pertenencias cada año en los transportes parisinos. Le desvelamos los 10 objetos más originales, conscientemente (o no) olvidados.
Los objetos perdidos en el metro de París pueden ser a veces una verdadera sorpresa. Con más de 200.000 objetos perdidos registrados cada año por la RATP, es decir, unos 1.300 al día, el personal de las estaciones se topa regularmente con hallazgos inesperados en los trenes y andenes de la red de metro de París. Aunque la mayoría de estos objetos extraviados son artículos convencionales, como paraguas y gorras, algunos desafían toda lógica y dan que hablar a los equipos durante meses.
¿Cuáles son los objetos más sorprendentes descubiertos por los agentes?
Entre los descubrimientos más sorprendentes en el metro de París figura una lista de 10 hallazgos que desafían la imaginación. Estos objetos insólitos revelan a veces historias sorprendentes:
- Una gaita escocesa abandonada en la línea 10, probablemente por un músico que quería sustituir el eterno acordeón de metro por algo más original. Obviamente, el experimento no funcionó.
- Un par de esquís completos abandonados en la línea 2, lo que sugiere que un viajero que iba a Sacré-Cœur en invierno tenía previsto bajar... de culo.
- Una pata de palo de fabricación casera, cuyas circunstancias siguen siendo totalmente misteriosas. ¿Fue un disfraz de pirata que salió mal al final de la velada?
- Una urna funeraria llena de cenizas encontrada en un tren, transportada en una simple bolsa de plástico. Tal vez una joven había olvidado "accidentalmente" las cenizas de su suegra...
- Un vestido de novia completo abandonado en el metro, probablemente testigo de una dramática huida de la iglesia. Puede imaginarse la escena: ella huía, él la esperaba con una maleta en la esquina de la calle.
- Múltiples dentaduras postizas perdidas durante viajes agitados, sin duda por gente bailando en el tren al ritmo de las gaitas.
- Un auténtico cráneo de caimán descubierto el 17 de noviembre de 2001, que sobresaltó a algunos pasajeros de madrugada. El origen de este objeto sigue siendo un completo misterio.
- Un reloj de cuco tradicional suizo encontrado en la línea 12, sin duda perteneciente a alguien tan preocupado por la puntualidad que acabó saliendo corriendo por la puerta... sin su preciado reloj.
- Una tarjeta de visita de un detective brasileño encontrada en la línea 2. Este profesional ha recorrido un largo camino por su trabajo y probablemente no se vuelva a contactar con él, dada la atención que presta a su negocio.
- Un traje completo de látex SM, que figura oficialmente en la lista de los objetos más insólitos conservados en la rue des Morillons. Afortunadamente, la historia de este abandono sigue siendo confidencial.
¿En qué líneas se encuentran los objetos más insólitos?
La línea 2, que discurre entre Porte Dauphine y Nation, ostenta el récord de hallazgos extraordinarios. Esta legendaria línea ha revelado los famosos esquís alpinos, el misterioso mapa del detective brasileño y varios instrumentos musicales abandonados. Los agentes a veces se refieren a esta línea como la "cueva de Alí Babá" de la red.
Las demás líneas del metro de París no se quedan atrás:
- Línea 10: hogar de las famosas gaitas escocesas y de varios objetos musicales insólitos
- Línea 12: hogar del reloj de cuco suizo y de varios relojes abandonados
- Línea 3: donde un policía distraído olvidó su placa oficial, creando una pequeña conmoción administrativa
- Línea 8: famosa por los peluches infantiles y los objetos sentimentales abandonados
Estos objetos atípicos conviven con hallazgos más convencionales pero igualmente sorprendentes: prótesis diversas, instrumentos musicales diferentes, disfraces de carnaval y maletas misteriosas cuyo contenido intriga a los agentes.
¿Qué ocurre con estos objetos insólitos?
Todos estos objetos insólitos encuentran refugio en el departamento de objetos perdidos de la Prefectura de Policía, situado en el número 36 de la rue des Morillons, en el distrito XV. Esta moderna cueva de Alí Babá funciona según reglas precisas:
- Retención durante un máximo de 18 meses
- Devolución gratuita al propietario si se presenta
- Reventa, donación a una organización benéfica o destrucción después de este periodo
- Trato especial para objetos valiosos o peligrosos
Más allá de lo anecdótico, estos descubrimientos dan fe de la diversidad de los viajeros que utilizan a diario el metro de París. Desde objetos cotidianos olvidados por despiste hasta hallazgos más enigmáticos, el personal de la RATP ha visto de todo en este laberinto subterráneo de 16 líneas.
¿Cómo recupero algo que he perdido en el metro?
Si ha perdido algo en el transporte público de la región parisina, puede seguir varios pasos. La RATP ha simplificado los trámites con un servicio de declaración en línea disponible las 24 horas del día.
Pasos a seguir:
- Notifique su pérdida en línea en el sitio web específico o a un agente en la estación
- Describa con precisión el objeto (color, marca, signos distintivos)
- Indique el lugar y la hora aproximada de la pérdida
- Deje sus datos de contacto para que podamos ponernos en contacto con usted
Los objetos encontrados permanecen en la comisaría durante 48 horas antes de ser transferidos al servicio de objetos perdidos de la Prefectura de Policía. Si se localiza su objeto, se le notificará por SMS o correo electrónico, según prefiera. En un primer momento, los objetos se devuelven gratuitamente.
¿Cuáles son los 10 objetos que más se pierden?
Según las estadísticas de la RATP y el servicio de objetos perdidos, estos son los 10 objetos extraviados con más frecuencia:
- Teléfonos móviles: encabezan la lista de objetos perdidos, víctimas de nuestras acciones automáticas.
- Llaves y llaveros: a menudo se meten apresuradamente en el bolsillo.
- Pases Navigo y billetes de viaje: especialmente problemáticos para los usuarios habituales.
- Carteras y monederos: a menudo contienen documentos de identidad y tarjetas bancarias.
- Bufandas, gorros y guantes: más frecuentes en invierno.
- Gafasy gafas de sol: frágiles y discretas
- Bolsos y mochilas: olvidados en los asientos
- Libros y documentos: se te escapan de las manos con las prisas
- Dispositivos electrónicos: auriculares, cargadores, tabletas
- Peluches infantiles: fuente de dramas familiares
Estas estadísticas reflejan nuestros hábitos de transporte y los objetos cotidianos, muy lejos de los descubrimientos insólitos que dan fama al metro de París y alimentan las conversaciones del personal de las estaciones.