En el Bistrot des Cinéastes no hay contraseña que susurrar ni biblioteca secreta que hacer girar. El único código es saber dónde mirar: abrimos la puerta del cine, atravesamos el vestíbulo, localizamos la escalera discreta bajo el neón BAR, y subimos. Este pequeño ritual basta para marcar la diferencia entre una noche normal y una de la que se habla al día siguiente.
La historia del lugar añade un encanto extra: antes de ser cine, estas paredes albergaban el cabaret del Padre Lathuille, inmortalizado por Manet. Un siglo después, el espíritu del cabaret sigue muy presente en el lugar.
Murales oníricos, mostrador de mármol, muebles de segunda mano, iluminación suave: el Bistrot des Cinéastes cultiva una estética retro-chic entre el universo de Méliès y el París de los años locos. Un decorado tan cinematográfico que ya ha servido de telón de fondo para rodajes y campañas publicitarias.
Pero es en la barra donde todo se decide realmente. La casa apuesta por cocktails de autor trabajados, concebidos como auténticas creaciones, para saborearlos en un ambiente que va creciendo en intensidad a lo largo de la noche. DJ sets, blind tests y karaoké en vivo marcan regularmente los afterworks, mientras los asiduos ocupan el rincón de sofás al fondo de la sala, refugio acogedor para el cierre de la noche que se alarga.
En cuanto a la carta, se elige entre las tapas para compartir: gyozas de pollo con verduras, tataki de ternera con salsa tailandesa, hummus de zaatar, salchichas tailandesas con citronela; o se deja llevar por una generosa tabla de charcutería (jamón de cerdo curado 19 meses, chorizo, lomito) o de gouda con trufa. Los más hambrientos se inclinarán por las pizzetas caseras para picar a cualquier hora de la velada.
El cuartel general de las noches de preestreno
Justo sobre un cine de arte y ensayo, el Bistrot des Cinéastes se ha convertido, sin esfuerzo, en el punto de encuentro del público de las avant-premières. Directores, actores y cinéfilos se cruzan tras las proyecciones para alargar la velada alrededor de una copa, en un ambiente donde la película continúa, incluso cuando la pantalla se apaga.
Para su primer encuentro de la temporada, el Bistrot des Cinéastes presenta Face B, una velada pensada para quienes prefieren un buen sonido a una pista abarrotada. De 20h a medianoche, un DJ ofrece una selección cuidada y pulida, entre groove cálido y capas electro: ven a descubrir un cóctel firma en una atmósfera que se disfruta tanto. La ocasión perfecta para vivir el lugar en su versión más confidencial, aquella en la que se conversa, se escucha y se toma su tiempo.
De 20 a 80 personas, el espacio se privatiza por completo para fórmulas de cóctel-cena a medida. Una opción que seduce tanto a las empresas en busca de un afterwork que rompa con lo habitual como a grupos de amigos para celebrar un cumpleaños memorable, todo ello en un marco que muy pocos parisinos conocen todavía.
El abuso de alcohol es peligroso para la salud, consúmalo con moderación.
Ubicación
Le Bistrot des Cinéastes
7 avenue de Clichy
75017 Paris 17
Planificador de rutas
Sitio web oficial
lebistrotdescineastes.com
Página Instagram
@bistrotdescineastes
Más información
1er piso del Cine de los Cineastas
Abierto de martes a sábado, de 18:00 a 00:00. Cerrado los domingos y lunes.
Noche Face B: viernes 4 de septiembre, de 20:00 a 00:00
Acceso libre, sin reserva para particulares; se recomienda reservar para grupos.
La privatización es posible para 20 a 80 personas























