Cuando Japón se encuentra con Colombia, el resultado es Shuzo, un nuevo restaurante que acaba de abrir sus puertas en el distrito 11 de París y que, para nosotros, ha sido un auténtico "coup de coeur", contándose entre las direcciones más bellas que hemos probado este año.
Contracción de"shiso" (la planta aromática japonesa) y"chuzo"(pinchos típicos colombianos), la dirección es tan vibrante como la de los izakaya japoneses, esos establecimientos donde se degustan pequeños platos para compartir, y tan festiva como la de los bares colombianos -basta con echar un vistazo al tocadiscos de vinilo que cuelga en la sala, listo para hacer sonar su exótica música-.
Detrás de la dirección están Gina Villacob y Andrés Ramirez, él mismo un chef colombo-japonés con 20 años de experiencia en Francia, Japón y Colombia. Hay que decir que Andrés Ramírez lo lleva en la sangre. Su familia estuvo detrás de la apertura del primer restaurante japonés en Bogotá, antes de franquiciar otros en Cali.
Con Gina, ha imaginado una cocina colorista como nexo de unión entre los dos países, utilizando ingredientes de temporada procedentes de Francia, con especial énfasis en las verduras. Pero mientras que la cocina nikkei es inherente a Perú, fruto del encuentro entre la gastronomía local y las aportaciones de los inmigrantes de origen japonés, en Colombia la fusión existe pero es más fina, más discreta.
La idea de Shuzo es utilizar la Santísima Trinidad de la cocina colombiana (mandioca, plátano y maíz) para crear recetas polifacéticas que se inspiren en Japón, Líbano, Turquía y el mundo árabe.
Impulsado por la imaginación y el talento del chef, se le guiará a través de una gastronomía colorista, encontrando productos poco conocidos, pasando del frío al calor, de la llama a la fritura, de la tierra al mar, de Colombia al resto del mundo.
Un restaurante que se atreve con lo inesperado, ofreciendo un viaje apasionante y excitante que llama la atención de muchas maneras y que le presentamos en imágenes, porque esta maravillosa dirección es tanto un festín para la boca como para los ojos.
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Arepa, un pan de maíz cubierto de algas tsukudani
Tartar de sandía ahumada, muselina de anacardos, aceite verde
Carantanta, almidón de maíz cocido y luego deshidratado y frito
(10€)
Sashimi de bonito del norte, ensalada
(12 €)
Croqueta boronia
Guarnición de plátano macho, berenjena y tomme de leche de oveja
(12 € tres piezas)
Empanada de rellena
Rellena de maíz, rellena (morcilla), tsukudani (mermelada de alga nori)
Hogao(guiso a base de cebolla blanca, tomate, ajo y comino), mermelada de guindilla fermentada
(10 € por tres piezas)
Pincho de okra a la plancha
Chontagoma, furikake
(10 €)
Pincho de pollo 'Pincho', umeshiso
(10 €)
Ensalada Campesina
Calabacín, lentejas, suero costeno, tsukudani
(14 €)
Tamal de pipián con shiitake y kombu, inspirado libremente en un popular plato festivocolombiano
Yogur de yuca y mole
(13 €)
Chashu-Chicharron con la idea de una porchetta
Chayote remoulade
(17€ )
Tamarillo confitado, fruta originaria de los Andes
Helado de caramelo, sobacha
(12 euros)
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Acompáñelo con un cóctel japonés-colombiano (piña-palo santo, mezcal-eucalipto, gin-tonic albahaca-shiso) o un espresso martini tropical. Pesamos nuestras palabras: Shuzo es un auténtico favorito y un soplo de aire fresco en el distrito.
Esta prueba se realizó como parte de una invitación profesional. Si su experiencia es diferente a la nuestra, por favor, infórmenos.
Ubicación
Shuzo
44 Rue Saint-Sébastien
75011 Paris 11
Sitio web oficial
www.shuzo.fr































































